Mantenimiento WordPress hecho con método
Actualizar no es pulsar el botón azul y cruzar los dedos. Es un orden, una copia antes, una comprobación después y un registro de lo que se ha tocado. Esto es exactamente cómo lo hacemos.
Cuatro cosas que separan una actualización buena de una mala
Casi todos los desastres de WordPress que hemos visto vienen de saltarse uno de estos cuatro pasos. Ninguno es complicado. Lo difícil es hacerlos todos los meses, siempre.
Copia completa y verificada
Archivos y base de datos, guardados fuera del servidor. Si la copia vive en el mismo sitio que la web, el día que el servidor cae te quedas sin las dos.
Por tandas, no todo de golpe
Primero el núcleo, luego el tema, luego los plugins en grupos pequeños. Si algo revienta, se sabe qué ha sido sin tener que deshacer veinte cambios.
Comprobación a mano
Portada, una página interior, el formulario y, si hay tienda, un proceso de compra. Media docena de clics que evitan meses de formularios que no llegan.
Registro de lo tocado
Qué se actualizó, de qué versión a cuál y qué se comprobó. Es lo que permite que dos meses después se pueda reconstruir qué pasó.
Qué se actualiza dentro de un WordPress
Una web no es una sola cosa. Son cuatro capas que envejecen a ritmos distintos y que se pisan entre ellas si no se vigilan.
| Capa | Cada cuánto cambia | Qué pasa si se abandona |
|---|---|---|
| Núcleo de WordPress | Menor cada pocas semanas, mayor dos o tres veces al año | Las versiones viejas dejan de recibir parches de seguridad y se convierten en la puerta de entrada |
| Plugins | Constantemente; una web media tiene entre 15 y 30 | Es de donde vienen casi todos los problemas: incompatibilidades, agujeros y plugins abandonados por su autor |
| Tema | Varias veces al año | Si se personalizó sin tema hijo, la actualización borra los cambios; si no se actualiza, se rompe con el núcleo nuevo |
| PHP del servidor | Una versión al año, con soporte de dos | PHP viejo hace la web más lenta e insegura; PHP nuevo sin preparar la tumba entera |
Cómo entran, y cómo se les cierra la puerta
Los ataques a WordPress casi nunca son personales. Son robots recorriendo internet en busca de una versión conocida con un agujero conocido. Por eso la defensa es tan aburrida y tan eficaz.
- Plugins sin actualizar. El agujero se publica el día que sale el parche; a partir de ahí es carrera. Actualizar rápido es el 80 % de la seguridad.
- Usuarios de más. Cuentas de administrador de gente que ya no trabaja contigo, de la agencia anterior o del diseñador. Se revisan y se limpian.
- Contraseñas repetidas y fuerza bruta. Se limitan los intentos de acceso y se vigila quién está probando.
- Archivos modificados. Cuando aparece un archivo PHP nuevo en una carpeta de subidas, casi nunca es buena noticia. Se detecta y se mira.
- El certificado y el dominio. Dos fechas de caducidad que tumban una web entera y que nadie apunta en el calendario. Nosotros sí.
Una web también se ensucia por dentro
Después de dos o tres años, buena parte de la lentitud de un WordPress no viene del diseño sino de la basura acumulada: revisiones de entradas guardadas para siempre, tablas de plugins que se desinstalaron hace años, transitorios caducados, imágenes de 4.000 píxeles subidas desde el móvil y cachés que se pelean entre ellas.
Parte del mantenimiento mensual es limpiar eso: vaciar lo que sobra en la base de datos, comprobar que solo hay un sistema de caché activo y revisar los avisos que salen en el estado del sitio. No es glamuroso y se nota en el tiempo de carga.
Lo que preguntan los que ya han tenido un disgusto
¿Actualizáis en producción o en un sitio de pruebas?
Depende del riesgo. Las actualizaciones menores van directas, siempre con copia previa. Las mayores del núcleo, un cambio de versión de PHP o un plugin crítico se prueban antes en una copia y luego se aplican.
¿Y si una actualización rompe la web?
Se restaura la copia del momento anterior, que es de esa misma mañana, y se aísla el plugin culpable. Por eso se actualiza por tandas: para saber cuál fue sin adivinar.
¿Tocáis el código del tema?
Solo a través de tema hijo, nunca sobre los archivos originales. Si tu web tiene personalizaciones metidas directamente en el tema padre, te lo diremos, porque es una bomba de relojería.
¿Qué pasa con los plugins de pago que tengo caducados?
Un plugin de pago sin licencia deja de actualizarse y se queda congelado con los agujeros que tenga. Te lo señalamos en el informe; renovarlo o sustituirlo es decisión tuya.
¿Incluye el hosting?
No. Mantenemos la web sobre el hosting que ya tengas. Si el servidor es el problema, lo verás en los informes con datos, no con opiniones.
¿Quieres saber cómo está tu WordPress?
Te decimos la versión que tienes, cuántos plugins están desactualizados, si hay copias de verdad y qué avisos está dando el sitio. Gratis y sin compromiso.
Obrados Multiservicios S.L. · CIF B87596490 · Calle de Alcalá 578, 1º D · 28022 Madrid
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Las tareas mes a mes, y lo que deliberadamente no entra en la cuota.
Precios
15, 30 y 50 € al mes, con IVA, y un 10 % menos pagando por año.
El contrato
Sin permanencia, con baja en quince días y la web siempre tuya.
